En general se puede establecer que aquellos pacientes en los que se determinó que el
trastorno del ritmo que lo afecta es de curso benigno, no suele indicarse tratamiento
alguno. Es fundamental aclarar al paciente su situación en detalle, con lo cual disminuye
la ansiedad que genera la arritmia, ante el desconocimiento de su pronóstico. Esta
conducta se sustenta además en el hecho de que el uso de fármacos antiarrítmicos en
tales circunstancias, lejos de ser beneficioso puede ser dañino por la posibilidad de que
empeore la arritmia y los efectos colaterales.
La mayoría de las
arritmias que se originan en la parte superior del corazón, o arritmias
supraventriculares, aún cuando suelen ser de curso benigno, pueden generar gran deterioro
en la calidad de vida del paciente, por la frecuente recurrencia, malestar asociado cuando
se presentan (cansancio, desmayo), las limitaciones consecuentes en la realización de
actividades de esparcimiento o ejercicio físico y la inseguridad que se desarrolla en el
paciente para alejarse de su localidad.
En estas circunstancias si se
requiere de tratamiento, hoy en día la mayoría estas arritmias cuando son rápidas
(taquicardia) pueden ser eliminadas o controladas en forma definitiva mediante la
realización del cateterismo cardíaco y un procedimiento denominado ablación
por radiofrecuencia, que suele ser efectivo en el 90% de los casos. Como segunda
opción está el uso de medicamentos antiarritmicos.
En el caso de arritmias
rápidas originadas en la parte baja del corazón, si se determina que la arritmia es
maligna, entonces se hace necesario, agotar las medidas terapéuticas ya que está en
riesgo la vida del paciente. En estos casos suele requerirse la realización de un cateterismo cardíaco para evaluar en detalle las características de la arritmia y así
poder seleccionar la terapia más adecuada. El tratamiento de elección en el caso de
pacientes con arritmia maligna es el implante de un dispositivo capaz de detectar la
arritmia y tratarla mediante estimulación cardíaca o la descarga de energía eléctrica
(cardiovertor desfibrilador implantable). Se utilizan también
medicamentos antiarritmicos solos o en conjunto con el dispositivo automático.
Cuando se trata
de arritmias caracterizadas por enlentecimiento de los latidos o bradicardia, se debe
considerar la posibilidad de colocar un marcapasos artificial como
tratamiento. Esto impedirá que el corazón se enlentezca demasiado y evita los síntomas.